La tos es un mecanismo de defensa del organismo — fundamental para proteger y limpiar las vías aéreas. En muchos casos es temporal y autolimitada, como en los resfriados y la gripe. Pero cuando la tos persiste durante más de 8 semanas, se vuelve crónica e indica que algo necesita investigarse. La tos crónica raramente es un problema aislado — generalmente es la señal de una condición subyacente que merece diagnóstico y tratamiento adecuados.
Causas más comunes
Rinitis alérgica y goteo posnasal — secreción nasal que baja por la garganta
Asma — especialmente el asma de predominio tósico
Reflujo gastroesofágico — incluso sin acidez, el ácido puede irritar las vías aéreas
EPOC — en fumadores o ex fumadores
Medicamentos — algunos antihipertensivos (inhibidores de la ECA) causan tos como efecto secundario
Bronquiectasias — acumulación de secreciones en los bronquios
Enfermedades intersticiales — cuando la tos es seca y persistente
Cuándo buscar investigación urgente
- Tos con sangre
- Pérdida de peso sin causa aparente asociada a la tos
- Fiebre prolongada acompañada de tos
- Falta de aire progresiva
- Tos que aparece en fumador actual o ex fumador intenso
Cómo se realiza el diagnóstico
No existe un único examen para la tos crónica. La investigación es sistemática:
Evaluación clínica detallada — historial, desencadenantes, características de la tos
Espirometría para investigar asma o EPOC
- Radiografía o tomografía de tórax
Evaluación de reflujo cuando esté indicado
Investigación de vías aéreas superiores — rinitis, sinusitis
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa identificada. Tratar el origen es mucho más eficaz que usar jarabes o supresores de tos sin diagnóstico. Con el diagnóstico correcto, la gran mayoría de los casos de tos crónica tiene una resolución satisfactoria — y la persona vuelve a respirar y vivir con calidad.
